Por Jose Manuel García Bautista

25 PREGUNTAS SOBRE LA SÁBANA SANTA

© “La Sábana Santa”, Abadir Ediciones/Ed.Guadalturia (2012), José Manuel García Bautista

La Sábana Santa es uno de los elementos, o reliquias, más estudiados de la Cristiandad; Ciencia y Fe han unido sus fuerzas pero también han luchado frente a frente cuando se habla de este lienzo que se custodia en Turín y que es propiedad del vaticano… A lo largo de su historia surgen preguntas difíciles de contestar, quizás ahora estemos en posición de resolver algunas de ellas…

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1. La prueba del Carbono 14 dio como datación del lienzo de Turín que estaba fechada en pleno medievo, en concreto entre los años 1230-1390, si esto es cierto estaríamos ante una copia o falsificación, ¿cómo se explicaría esto?

Es cierto que la datación por Carbono-14 dio como origen del lienzo los años 1260 – 1390 lo que certificaría que se trata de una pieza del medievo, sin embargo tendríamos que analizar una serie de circunstancias que invalidarían las pruebas realizadas así como una serie de irregularidades que hicieron muy quebradiza la credibilidad de la datación. Pero vayamos por partes, la datación por C-14 quedarían invalidadas constatando una serie de factores que dejarían en evidencia la datación, estos factores son:

• Partículas inorgánicas, tales como: Arena, sílice, micrometeoritos.
• Partículas orgánicas, como: Carbón, hongos, esporas, insectos, polen (que puede alterar una datación por absorción de C-14 en otras épocas).
• Costra blanca de origen orgánico concentradas el lugares donde se da concentración sanguínea.
• Mirra y áloe, muestra evidente de aditivos utilizados en la preparación del cuerpo de un difunto.
• Cera.
• Cabellos humanos, posiblemente de devotos.
• Hilos modernos de fibras y nylón.

Una datación del C-14 con estos elementos sería, probablemente, una datación errónea. A todo esto le hemos de sumar que uno de los pioneros en la datación por C-14, el profesor Libby y sus ayudantes Anderson y Arnold no quisieron llevar a cabo la datación (pese a ser premio Nobel) al considerar que no eran capaces de limpiar la reliquia y por consiguiente la perdida de fiabilidad de la datación por dicho sistema. El incendio de Chambery que marcó la Sábana Santa eternamente cargó irremediablemente de nuevo “carbono” el lienzo, circunstancia añadida que invalidaría cualquier datación.

El sistema que se eligió para la datación fue el más destructivo pese a que se ofrecieron siete laboratorios de reconocido prestigio para realizar la prueba con tres sistemas de datación diferentes, uno de ellos NO destructivo, aún así se eligieron tres laboratorios con el mismo sistema y más destructivos, estos fueron Zurich, Londres y Tucson. Estos tres laboratorios se adelantaron con sus resultados a la comunicación del cardenal Ballestrero, ¿cómo podían saber que hilo sometido al C-14 era el auténtico si se entregaron tres muestras a cada laboratorio de forma cifrada que sólo conocía el referido cardenal y hacían confidenciales las muestras? Un adelantamiento ciertamente extraño…

El investigador Santiago Vázquez afirmaba que una de las grandes religiones que no es la cristiana compró el resultado del análisis por una cantidad cercana a los 200 millones de dólares, el interrogante queda ahí, habría que preguntar al propio investigador por esta cuestión aunque la complejidad de la misma es manifiesta. (Santiago Vázquez en “Al Otro Lado” Radio, temporada 1999-2000)

Todas estas circunstancias no sólo invalidarían la datación de 1988 sino que dejarían muy a las claras que hay una serie de intereses creados para “certificar” que la Sábana Santa no es auténtica o que no envolvió el cuerpo de ningún ser humano del siglo I con la posibilidad de que fuera el de Cristo.

2. La imagen de la Sábana Santa no es perfecta como sus defensores indican, la cabeza está desproporcionada con respecto al cuerpo, ¿estamos ante una figura y no ante el cuerpo de un ser humano castigado severamente y por tanto ante una representación artística?

Posiblemente es debido al ángulo de la cabeza y a la proyección sobre la Sábana, hemos de pensar que la imagen aún no se ha explicado satisfactoriamente como se formó y sigue siendo un desafío a la física.

3. Se ha hablado de las pruebas palinológicas realizadas por el profesor Max Frei, sin embargo muchos pólenes se han encontrado en Europa y aún en la actualidad siguen existiendo y sin embargo también las experiencias de Frei quedan desacreditadas por su falta de pericia al autentificar las supuestas memorias o diarios de Adolf Hitler, ¿cómo se explicaría esto? También se ha afirmado que en la Sábana Santa no se encuentra tanta diversidad de pólenes como el Dr.Frei hizo ver ante la opinión pública y se pensó que esos pólenes habían sido añadidos lo cual constituiría una conspiración para tratar de hacer pasar la Sábana Santa por auténtica, ¿es cierto esto? Si así lo fuera constituiría una prueba evidente de fraude.

Creo que el error del profesor Max Frei al autentificar los diarios de Adolf Hitler cuando se trataban de una falsificación no tiene nada que ver con el estudio del polen o palinológico de la Sábana Santa, lo primero es un estudio grafológico y lo segundo un estudio palinológico. La profesionalidad del profesor Frei está fuera de toda duda y su interés en el estudio científico estuvo más que demostrado hasta su muerte. El profesor Frei descubrió en 1978 varias muestras endémicas de pólenes de zona de Judea del siglo I, muchas de ellas ya desaparecidas y otras, cierto es, de Turquía, Francia e Italia aún existente, se da la circunstancia de que por todos estos lugares se cree que viajó la Sábana hasta su descanso actual en Turín.

En 1988 se reanalizaron las muestras de polen encontrados por Max Frei en la Sábana Santa, la sorpresa fue que en las muestras no habían la cantidad suficiente de pólenes como para reafirmar lo dictaminado por el suizo, planeando nuevamente sobre él la sombra del falsificador Konrad Kujau y los famosos diarios vendidos a la revista “Stern” y de clara naturaleza fraudulenta, no obstante no se pudo desmentir el estudio de Frei ni de acusarlo de fraude sobre la investigación.

Muchos de los pólenes encontrados en el Lienzo aún se pueden encontrar e impregnar cualquier prenda o tejido pero otros de ellos no y eso nos daría otro indicio de su origen en la Judea del siglo I. El polen más abundante encontrado en el lienzo es el mismo al encontrado en los estratos sedimentarios del lago Genezaret en la Palestina del siglo I.

4. La imagen de la Sábana Santa presenta un corte en el cuello que podría tratarse de la unión de la cabeza y el cuerpo.

La Sábana Santa presenta un corte o línea en el cuello del hombre en ella representado, esta línea podría ser debida a una arruga en el lienzo debido a los diferentes dobleces que sufrió durante diferentes época (Edesa, Constantinopla, Lirey…). No se puede afirmar por ello que deba tratarse a una supuesta unión entre cuerpo y cabeza o al menos tendría el mismo peso como prueba argumental a una arruga en el lienzo.

También hemos de contemplar la posibilidad de la utilización de una mentonera en el cuerpo de la Sábana Santa que marcaría anormalmente la zona descrita.

Una estimación durante una observación de la Síndone nos hizo pensar que esas líneas-pliegues de la parte correspondiente al mentón y a la base del cráneo atendieran a una razón dentro de una lógica. Para estudiar la causa efecto de este rompecabezas que se nos planteaba delante de nuestros ojos, decidimos hacer una pequeña reproducción de la zona del busto correspondiente a la cara y parte de la espalda tal cual se puede observar en la Síndone. Con esta muestra, haciendo un pliegue sobre la parte superior de la cabeza las arrugas quedaron inversamente niveladas de una forma coincidente y coherente. Descubrimos que había una estrecha “similitud” entre las arrugas-líneas aparecidas debajo del mentón de la figura así como las que aparecían en la base del cráneo. Dedujimos que estas arrugas lineales de pequeño desnivel estaban relacionadas entre sí de la siguiente forma:

Hicimos coincidir en la copia impresa las arrugas mencionadas doblando la faz y el cráneo hacia fuera es decir plegada inversamente a la teóricamente posición que tubo durante la envoltura de ese cuerpo, y curiosamente siendo las dos opuestas en su inclinación lineal lo mismo el tamaño, la inclinación así como la forma del pliegue quedaban parejas y reciprocas como la forma que aparece en un pliegue de un pliegue de “un pañuelo a modo de ejemplo”.

Esto nos llevó a decidir que durante algún tiempo indeterminado la Síndone se presento solo por la zona de la cara quedando expuesta esta a modo de cuadrado de tela mientras el resto de todo el sudario quedaba replegado en el interior de alguna caja fabricada para esta exposición de tan solo el rostro. No obstante los pliegues quedaban un tanto descuadrados con el resto de la imagen por lo que se podía deducir que de esa forma se tenía que haber guardado precipitadamente sin atender a cuidados extremos.

5. La imagen se puede reconstruir bajo técnicas de proto-fotografía que estarían al alcance de los científicos del medievo, ya en el año 960 tenemos crónicas árabes hablando de los principios de la cámara oscura, base principal de nuestra fotografía actual ,¿qué dice la sindonología a este respecto?

El científico alemán, Johann Heinrich Schulze, durante los años de 1727 al 1730 investigó y descubrió que ciertas sales de plata mientras se exponían al sol se oscurecían, pero hasta 1800, Thomas Wedgwood no fijó en papel estas sales de plata para reproducir y copiar dibujos, la falta de fijación y su rápida oxidación oscurecía todo el motivo por lo que la inestabilidad y el corto espacio de estos le hizo desistir en sus investigaciones.

Sin tener conocimiento de estos experimentos, Niépce otro investigador intentando mejorar técnicas litográficas por medio de la luz, para este fin utilizó y mejoró la primera cámara oscura que fue utilizada en fotografía. Todos sus experimentos quedaron relegado al olvido por la imposibilidad de conseguir sacar una imagen positiva directamente en la caja oscura por lo que todos los procesos tenía el inconveniente de “re-tratar” las imágenes ya obtenidas para que salieran positivas.

Niépce re descubrió estos principios de impresión fotográfica en unos libros muy antiguos con unas sustancias ( betún de Judea, aceite de lavanda y esencia de trementina) que manipuladas en un complicado proceso de laboratorio e impregnado sobre placas de cristal servirían posteriormente para obtener los primeros negativos en cristal, en el año 1827 este científico obtuvo la primera fotografía con una cámara oscura (unos pálidos y granulosos tejados del poblado de Gras) en la que necesitó una exposición de ocho horas. Niépce bautizó su invento con el nombre de heliografía.

Podemos decir que las técnicas investigadas por Niépce en esos libros antiguos fueron posiblemente las que se hace insistentemente mención en los tratamientos de la proto-fotografía de la Síndone, pero eso puede quedar fuera de duda por una simple razón posiblemente la técnica del betún de Judea y el aceite de lavanda dejarían sus respectivas huellas de impregnación en esa sábana, aún más cuando el proceso de paralización o fijación de este proceso había que realizarlo con esencia de trementina que por su forma de disolver elementos naturales podría haber arrastrado, disuelto y modificado muchos elementos neutralizando pruebas que posteriormente se obtuvieron en la Sábana de Turín.

En antiguos árabes fechados entre los años 920 y 980 d.C. se habla ya de los principios de la cámara oscura y de la “captación de imágenes” pero no se tiene constancia histórica de ir más allá de esto. De tener constancia histórica de estos documentos a poder afirmar que la Sábana Santa es una “fotografía” media una gran diferencia.

Teóricamente es posible reproducir un efecto como el encontrado en la Sábana Santa por medio de una prolongada exposición en un habitáculo totalmente oscuro y basado en el principio de la cámara oscura. El problema surge en que la “placa” usada debería de tener casi 5 metros por 1´10 metros de ancho y debería haber soportado una exposición de no menos de ocho horas sin que la imagen expuesta sobre la placa o sábana sufriera alteraciones o que el supuesto modelo se hubiera movido –de ahí que existan corrientes de opinión que afirmen que se trataba de una figura o relieve expuesto-, esto sobre la práctica sería muy difícil de lograr ya que los niveles de luminosidad deberían de mantenerse constantes en su exposición… La sábana debería de haberse impregnado de un reactivo, se cree que la base de este reactivo para fijar la imagen sería a base de albúmina obtenida del huevo (y hallada en la Sábana Santa de Turín) y de las sales de cromo, esto serviría de reactivo y quemaría el lienzo formando tenuemente una imagen similar. Sobre la base de la cámara oscura y en la teoría es factible pero sólo teóricamente, en la práctica y hoy día sería difícil de lograr.

6. La Sábana Santa fue realizada por Leonardo Da Vinci según el grupo de Manchester y diferentes corrientes de opinión tras el estudio del Lienzo.

La Sábana Santa fue cifrada según el C-14 entre los años 1260-1390, esta es una prueba que los detractores de la Sábana Santa presentan como irrefutable ante su fraude y argumentan para ello que su autor sería el genio florentino de Leonardo Da Vinci debido a sus muchos conocimientos en anatomía ,ingeniería ,pintura, escultura, etc… La apuesta es negativa por la simple razón que Da Vinci no nacería hasta 1452 y ya existían escritos históricos que hablaban del lienzo con anterioridad a esta fecha e incluso un documento de 1453 (Da Vinci sólo tendría 10 meses de vida) hablaría de un traspaso de ubicación del lienzo…

Leonardo Da Vinci fue un genio del Renacimiento que sabía perfectamente la pena de la Santa Inquisición por representar a Cristo desnudo… Giovanni Battista della Porta fue acusado de brujería por experimentar con imágenes proyectadas y fue el propio Della Porta quién afirmó que el papado había encargado a Leonardo un “Santo Sudario” que atrajera a las multitudes ya que el primer elegido, Miguel Ángel, había rechazado tal ofrecimiento por lo sacrílego del mismo… pero evidentemente todo estos no ocurrió entre 1260 y 1390 por los que el propio C-14 pone orden en esta cuestión.

7. La Sábana Santa contiene una gran cantidad de albúmina que es un elemento que podría haberse utilizado como emulsión reactiva en una supuesta proto-fotografía, ¿es cierto?

El elemento albuminoso que se encuentra a “grandes cantidades” en la Síndone, pudiera ser efectivamente un elemento reactivo de fijación de una “proto-fotografía” pero queremos aventurarnos en dar una visión diferente sobre este elemento constante en la impregnación de la Sábana de Turín.

Hay que tener en cuenta que la albúmina (según el G.E.L.) es una proteína natural simple y constituye uno de los principios inmediatos de los cuerpos organizados.

Curiosamente es un elemento común que se encuentra como seroalbúmina en la corriente sanguínea de todo ser de sangre caliente y sintetizada por el hígado. Oscila entre un el 48% y el 64% en las proteínas del suero sanguíneo y su proporción está entre 42 y 56 g por litro de sangre. Desempeñando un papel muy importante como soporte principal de la presión oncótica del plasma transportando gran cantidad de elementos activos como la bilirrubina, ácidos grasos libres, medicamentos, etc…

Estos elementos seroalbuminosos, en caso de lesiones graves donde las pérdidas de sangre son cuantiosas degeneran en las cantidades producidas por el propio hígado produciendo edemas a consecuencia de la perdida de presión oncótica.

Partiendo de estas posibilidades de sedimentación albuminosa sobre la Sábana de Turín podríamos casi afirmar que como elemento natural y constante de perdidas sanguíneas el alto contenido de suero que quedaba en el cuerpo del ajusticiado fue impregnándola hasta dejar los residuos albuminosos extendidos por aquel sitio donde se secó dicho suero sanguíneo.

8. El Dr.Walter McCrone abandonó el grupo investigador STURP en 1977 tras afirmar que en los restos de la Sábana Santa habían restos de elementos químicos usados en pintura, esto demostraría que el cuerpo sería una pintura.

El profesor Walter McCrone abandonó el equipo STURP tras tener serias desavenencias con el resto del equipo investigador de la Sábana Santa después de unas declaraciones de éste en el que afirmaba “la Sábana Santa no es más que una bonita pintura medieval”. Walter McCrone era un agnóstico investigador que creía, tras su estudio, que los restos supuestamente sanguíneos del lienzo no eran más que vestigios pasados de pintura. McCrone trabajaba con microscopios que iban desde los 400 a los 2500 aumentos mientras que el resto de microanalistas del STURP lo hacía con aparatos de 20 a 50 aumentos…la diferencia, no lo podemos negar, es manifiesta. Pudo identificar pigmentos que pasaron desapercibidos a sus compañeros llamándole poderosamente la atención aquellas estudiadas sobre las manchas de sangre, en ellas, detectó pigmentos de ocre rojo y bermellón y que, curiosamente, no aparecían en la imagen. McCrone también halló en el lienzo un residuo amarillo, una costra de extraña naturaleza, al “ojo” de la máquina descubrió que estaba formado por un colágeno que era tinte azul y amido negro, una sustancia usada en la actualidad para teñir proteínas en el laboratorio. El díscolo profesor también veía en los restos hallados de proteínas Fe2O3 y HgS partículas de compuestos orgánicos usados en la elaboración de tintes y pinturas del medievo (fucsina), sin embargo, esas mismas proteínas también las contiene el cuerpo humano y su fluido vital: la sangre, de ahí que aunque el profesor McCrone desarrollara la hipótesis de restos orgánicos usados en la elaboración de pintura y el equipo STURP profundizará y superara las investigaciones de este último y determinara que era restos proteínicos de la sangre y pertenecientes al grupo AB.

El Dr.Baden (forense), Presidente del Comité sobra Asesinatos del Congreso de los EE.UU., afirma :”en la mayoría de muertos que he estudiado apenas se han producido manchas de sangre en las mortajas de las personas muertas de forma violenta, incluso aunque presentasen muchos cortes y heridas abiertas y, mucho menos, manchas de heridas tan perfectamente definidas en la Sábana Santa”.

La presencia de hematíes en el lienzo, en las marcas de la frente, costado y muñecas, indicaron en el año 2000 al equipo del hematólogo Alan Adler (Universidad de Connecticut) la certeza del grupo sanguíneo y por tanto la presencia de sangre en el lienzo correspondiente al grupo AB, minoritario en Europa y mayoritario en Israel), así mismo se realizaron diferentes pruebas para tratar de determinar la presencia de ADN. Esto refrendaba los estudios de 1982 de los doctores forenses Baima Bollone, Joiro y Massaro, a base de un proceso de aglutinación mixta.

En la Sábana Santa de Turín no han aparecido restos de cerdas de pincel, de pintura ni material orgánico cuya evidencia fuere innegable, sólo restos de proteínas que, curiosamente, también contiene la sangre…

9. La posición del hombre de la Sábana Santa es muy forzada y nadie podría tener la misma posición si se tratara de reproducir, ¿cómo se explica esto?

Los científicos no se ponen de acuerdo con respecto a ello, para unos de un escorzo posicional, para otros que estuvo apoyado en algo, para los más críticos se debe a una imagen artificial, sea como fuere parece que es, efectivamente, una posición forzada pero que hoy, los estudiosos de la Sábana Santa, como Juan Manuel Miñarro o los miembros del CES parece que están a punto de lograr resolver el misterio.

10. Es falso que se hayan encontrado monedas en los párpados del cuerpo de la Sábana Santa.

En el cuerpo de la Sábana Santa se han encontrado sobre sus párpados dos leptones de época romana pertenecientes al periodo de regencia de Poncio Pilatos, acuñada entre los años 29 d.C. y 36 d.C. que englobaría la supuesta fecha de la crucifixión de Cristo en los alrededores del año 33. En la moneda de puede “lee” las letras Y C A I que se correspondería con TIBEPIOY CAICAPOC que traducido sería TIBERIU CAISAROS o lo que es lo mismo TIBERIO CÉSAR. La moneda es de bronce y como dato que refuerza la autenticidad del hallazgo es que en ella no se representa efigie si no representación natural, los judíos tienen prohibida de representación de efigies y por tanto debían ser motivos naturales, pues en la moneda se representa un bastón o cayado cuyo motivo ha sido encontrado por el padre Filas en numerosas monedas de la época.

11. La Sábana Santa es un lienzo del siglo XIII.

Según la datación del Carbono 14 la edad del lienzo de Turín no superaría los 750 años pero como hemos explicado esa datación tiene demasiadas contradicciones como para tomarla como dato definitivo. Otras pruebas, estudios e indicios estudiados sobre la Sábana Santa nos indicarían que pertenece al siglo I de nuestra era.

Como dato de interés debemos hacer constar que una de las primeras imágenes reproduce la cabeza que aparece en el techo del cubículo llamado de “orpheus”, por las alusiones históricos-simbólicas al Salvador resucitado, en la antigua Catacumba de
Calixto. (siglo I). Su gran antigüedad (tiempos de Nerón) la atestigua la “cupulilla frigia” donde está pintada y las decoraciones de estilo pompeyano que la rodean.

El “Orpheus Cubiculum” es realmente antiguo, alrededor del año 64. El retrato, es muy probablemente, obra de un artista del siglo I que ha visto a Cristo o al menos ha trabajado de acuerdo a descripciones recibidas de gente que le conoció.

Es sin dudas, el primer retrato que lo representa como un buen judío sefardí y no en la forma estilizada de un joven grecorromano sin barba. Lo concordante que resulta con el rostro de la Síndone es un detalle a tener muy en cuenta y sin dudas es sintomático.

También hemos de mencionar la relación histórica con la leyenda de Abgaro y la vinculación la Eusebio de Cesárea, es precisamente este autor el primero que menciona las cartas, el primero que las lee en Edesa y por lo tanto el primero que las traduce del Siriaco al Griego.

Todo ello está recogido en la Historia Eclesiástica, en los siguientes capítulos I, 13; II, 1.6-8. Texto escrito en griego, lo más tardar, a principios del siglo IV, ya que Eusebio vivió entre los años 263 y 339. Este autor reproduce los textos después de haberlo traducido, como el mismo dice, palabra por palabra.

El texto Eusebiano está apoyado por una serie de documentos griegos de una gran antigüedad, y que se han ido descubriendo posteriormente. Tales son los papiros de Fayum, Goteborg y Nessana, pertenecientes a los siglos VI o VII, y sobre todo por numerosas inscripciones en piedras halladas en diversos lugares. El texto griego de Eusebio fue muy pronto conocido en Occidente gracias a la traducción latina que hizo Rufino (345-410).Ahora bien, Eusebio nada menciona de retrato o imagen misteriosa.

Siendo el apócrifo “Doctrina de Addai”(escrito en siriaco) el que menciona la correspondencia y el misterioso retrato. Pero a juzgar por los documentos que han llegado hasta nosotros, no es anterior al siglo VI, y es todo un mosaico de diversas leyendas, entre las que se encuentra el mencionado retrato pintado por Hannan. La aparición de la Doctrina de Addai, coincide con la aparición al mismo tiempo, más tangible del Mandilion, ya que se enarbola y gana batallas o el mismo emperador Justiniano II quiere mandar dinero a Edesa para hacerle una catedral que lo resguarde.

12. No existe constancia de la existencia del lienzo de la Sábana Santa hasta en los años aproximados en los que dio la datación por C-14.

Esta afirmación puede ser rebatida no sólo repasando la historia de la Sábana Santa si no los propios textos históricos que hacen referencia a la Sábana Santa o al lienzo donde estaba representado Cristo, sirva como ejemplo esta breve cronología:

Año 30: Fabricación del lienzo de lino que cubriría el cuerpo inerte de Cristo.

Año 33: Muerte y crucifixión de Cristo. Su cuerpo es amortajado en el Monte Gólgota (Jerusalén) con el lienzo.
Del año 33 al 35: Se mantiene oculto del lienzo entre los cristianos, posiblemente ocultado por José de Arimatea (el tener las mortajas funerarias era un delito muy grave entre los judíos).

Del año 35 al 50: Permanece escondido en la ciudad de Pella.

Del año 50 al 70: Es llevado y mantenido oculto en Jerusalén hasta el asedio de esta ciudad por el general Tito, hijo del emperador Vespasiano, que destruyó la ciudad.

Año 70 al 300: Es trasladado a la ciudad de Edessa (hoy Urfa en Turquía).Al apostolar los reyes de Edessa los guardianes cristianos escondieron la Sábana tapiándola en un hueco en las murallas de la ciudad.

Año 313: Constantino I “El Grande” derrota a Majencio y fue promulgando el Edicto de Milán. La Sábana Santa es entregada a la custodia de la emperatriz Eudoxia.

Año 404: Muere Eudoxia y la reliquia pasa a manos de la emperatriz Pulqueria (399-453).Este hecho fue registrado por historiador del siglo IV, Nicéforo Calixto.

Año 525: La reliquia es venerada públicamente, se podía contemplar la cara de Cristo ya que la Sábana estaba plegada.

Año 590: El cronista Evagrio narra como fue encontrada la Sábana Santa tapiada en la muralla de la ciudad de Edesa durante las obras de reparación de la misma ante el inminente ataque del rey persa Cosroes I. Ian Wilson (catedrático de la Universidad de Oxford en Historia) publicó la fotografía de un cáliz siriaco del siglo I (Museo del Louvre) con un grabado del rostro de la Síndone.

Año 900: La reliquia fue cedida al emperador bizantino y trasladada a Constantinopla (capital de imperio romano de Oriente) alojándola en la basílica de Santa María de Blackernae. Existe constancia de ello gracias a los escritos del obispo francés Aroulf. San Juan Damasceno (s.VII – s.VIII).

Del año 900 al 1204:Permanece el la Iglesia de Santa María de Blackernae ,así lo atestigua el abate benedictino Soermudarson quién lo refleja en los escritos realizados tras una visita en el año 1155 a la Catedral de Santa Sofía en Constantinopla (hoy Estambul – Turquía).También hay referencias de ello por los escrito de Guillermo de Tiro quién dice que el emperador Manuel Commenus le mostró al rey Amarilco I de Jerusalén el sudario de Cristo Nicolás Mesarites dijo haber visto en la basílica de Blackernae los lienzos funerarios de Cristo ,año 1203. La miniatura de Skylitres reproduce la escena del emperador Lecapeno (920-944) besando la Sábana Santa que llegaba a Edesa, viéndose el llamado mandylion totalmente extendido.

Año 1204-1208: Las hordas cruzadas saquean la ciudad y la sagrada reliquia desaparece de su lugar.

Otton de la Roche, capitán de la guardia que tenía encomendada la custodia de la reliquia introduce la Sábana Santa en Francia.

Entre años 1307 y 1313:Felipe IV obsequia con la reliquia a Geoffrey de Charny, conde de Charny y señor de Lirey .

Año 1349: Geoffrey de Charny pide indulgencias al papa de Aviñón, Clemente VI para la Iglesia del feudo de Lirey, y anunció que iba a poner en la misma “Quondam figura sive representationem Sudarii Domini Nostri Jesu Christi”.Este encomienda la construcción de una iglesia en honor de la Virgen María (según documento histórico guardado en la Biblioteca Nacional de París).

Año 1355:La reliquia tras la muerte de Geoffrey de Charny pasa a manos de los clérigos de Lirey .Estos la exhiben públicamente.

Año 1389:Se expone la Sábana provocando la ira de Pierre de Arcis, obispo de Troyes. El rey de Francia retira su permiso para exponer la Sábana Santa a los clérigos de Lirey.

Año 1390:Los clérigo temiendo la Guerra de los Cien años fue llevada de un lugar a otro en pro de su seguridad.

Año 1418:Los clérigo de Lirey la ceden a Humbert de la Roche.

Año 1443:La viuda de Humbert de la Roche se niega a devolver la Sábana, en este conflicto debió intervenir el Papa Clemente IV en el conflicto creado.

Año 1478:Sixto IV (1471-1484) autoriza al duque se Saboya a construir una capilla en Chámbery para albergar a la reliquia.

Año 1516:El artista alemán Alberto Durero realiza una copia de la Sábana en la ciudad belga de Lierre.

Año 1532:Incendio en la capilla de Chámbery (Francia).El historiador Pingonius relata como fue retirado por cuatro hombres .El cofre se fundió debido al excesivo calor del incendio y una gota del noble metal fundido quemó parte de la Sábana .El agua usada en el proceso de enfriado del cofre también dañó o marcó la Sábana Santa.

Entre el año 1532 y 1572 la Sábana viajó a Vercelli, Niza y Chámbery.
Año 1572:Las monjas remiendan las quemaduras del incendio de Chámbery.

Año 1578:La Sábana Santa es trasladada a Turín donde será venerada por Carlos Borromeo librando el príncipe Filiberto de Saboya a este de su promesa de ir a pie de Milán a Saboya en gratitud por el cese de peste en su archidiócesis.

Año 1694:Se finaliza la capilla proyectada por Guarini para albergar la reliquia junto a la Catedral de San Juan.

Allí permanece hasta nuestros días. En los años de guerra (mundiales) la reliquia fue trasladada en secreto a las grutas del santuario de Monteverne, cerca de Nápoles.

Año 1983: La Sábana Santa pasa a ser propiedad de la Santa Sede en herencia dejada al Papa por Umberto II de Saboya.

Actualmente se encuentra en un bello relicario de plata en la Casa de Saboya, tras el ya lejano incendio que amenazó por segunda vez la integridad de la reliquia. Hoy día ha vuelto a su emplazamiento en la capilla del Santo Sudario en Turín.

Secondo Pía, sería el primer ser humano en contemplar el rostro “negativizado” de Cristo el 28 de Mayo de 1898 al fotografiar la Sábana Santa por primera vez en la historia.

13. No hay ninguna reliquia que refrende la veracidad de la Sábana Santa.

Esta afirmación es gratuita ya que en Oviedo podemos tener una de las claves que corroborarían la autenticidad de la Sábana Santa, se tratará del Sudario de Oviedo, entre esta pieza y el lienzo de Turín existen estas relaciones que harían de ambas dos reliquias complementarias y de la misma época:

14. Las dos piezas de tela “contuvieron” a un hombre de largo cabello, barbado y cabello recogido en la nuca.
15. Ambos eran adultos de unos 30-40 años y constitución fuerte.
16. Ambos comparten tipo sanguíneo = AB, típico de la etnia judía en la zona israelita.
17. Ambos fueron maltratados antes de morir (latigazos, tortura física (tirones de barba), casco de espinas…)
18. Ambos murieron en posición vertical, crucificados y apoyándose en los pies.
19. Ambos fallecieron por colapso ortostático y consecuente edema pulmonar en grado agudo.
20. Ambos son telas fácilmente elaboradas en la zona hebrea.
21. Las manchas de sangre contenidas en uno y otro lienzo son “coincidentes” y por tanto ambas son complementarias.
22. Gotas de sangre bajo una mancha en forma de 3 invertido. Es la misma impresión en ambas reliquias.
23. Los Evangelios –sobre todo Juan- nos hablan de estos lienzos.
24. Ambos contienen rastros de pólenes de la zona.
25. Ambos tienen rastros de mirra y áloe para preservar de la corrupción.
26. Los más importante: superponiendo la Sábana Santa de Turín con el Sudario de Oviedo sobre la zona que cubría descubrimos que sus proporciones son coincidentes y concurrentes a una emanación sanguínea tras muerte por edema pulmonar. Correspondencias manifiestas con los regueros de sangre provocados por el caso de espinas y con las proporciones del craneales.

Estas concordancias con la Sábana Santa nos indican que en un tiempo pasado ambas reliquias convivieron cubriendo al mismo cuerpo en los alrededores del siglo primero de nuestra era. Se da la circunstancia de que los problemas existentes en la datación de la Sábana Santa los encontramos en el Sudario de Oviedo con el agravante de contener pólvora perteneciente a la Revolución de Asturias y marcas de carmín para labios producidos en época de la dictadura de Franco en España.

14. Los textos bíblicos hablan de vendas pero no de un lienzo o Sábana, esto demostraría que la Sábana Santa jamás existió.

Cuando se habla de la Síndone nos puede confundir la amplia terminología usada para designarla. Es fácil que nos refiramos a ella como “Sábana” , “Sudario” o “Lienzo”. San Juan refiriéndose a la resurrección dice que Simón Pedro junto a otro discípulo vieron los lienzos tirados y el sudario que había estado sobre la cabeza envuelto en un lugar aparte, lo cual nos hace pensar que eran más de una pieza las que formaban la mortaja funeraria. Mateo y Marcos se refieren a ella como sábana al indicarnos que era propiedad (la pieza) de José de Arimatea, con ellos también coincide Lucas. ¿Cuál es el término adecuado? ¿Cuál se ajusta a la realidad?

El término “sidon” según San Jerónimo es una tela de lino más larga que ancha, la cual envolvía el cuerpo ,a diferencia de sudarium ,que en el latín clásico significa “pequeño lienzo útil para enjugar el rostro”. Concretemos que en el caso de Cristo la síndone es una larga tela de lino blanco que sirvió para envolver el cadáver del ajusticiado en la cruz. Es más que probable que sobre el rostro se colocase un lienzo a modo de sudarium según las tradiciones funerarias judías y un trozo de lienzo a modo de cinturón mantuviera cerrada la mandíbula del difunto (como los antiguos remedios contra el dolor de muelas). De ahí la diversidad de piezas de lino que pudo observar San Juan siendo el que con más riqueza descriptiva narró lo observado en el interior del sepulcro, mientras el resto de los evangelistas simplemente repararon en lo más evidente y notable: La Sábana.

Pero profundizando en todo esto veamos la traducción de ese párrafo del Evangelio de San Juan (versículo 20): “ El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro. Corrían los dos juntos pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro y llegó al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo, pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole , entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo ,y el sudario que cubrió la cabeza, no junto a las vendas ,sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo , el que había llegado primero al sepulcro, vio y creyó, pues hasta entonces no había comprendido que según las Escrituras Jesús debía resucitar de entre los muertos .Los discípulos entonces volvieron a casa”.

Hasta aquí, la versión comúnmente aceptada; pero si consultamos el Códice Alexandrinus ,que data del siglo IV-V (en el Museo Británico de Londres) se encontrará la misma cita evangélica de la siguiente forma: “ Salieron, pues Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos y el otro discípulo se adelantó más velozmente a Pedro y llegó primero al monumento y agachándose ve los lienzos allanados .Pero no entró. Llega pues ,Simón Pedro siguiéndole y entró en el sepulcro contemplando los lienzos allanados y el sudario que estuvo sobre la cabeza de Él, no , al igual que los lienzos, allanado ,sino al contrario, enrollado en su propio lugar. Entonces ,pues, entró también el otro discípulo, quién llegara primero al sepulcro .Y vio y creyó”.

Tal como fue escrita en el Códice Alexandrinus, la palabras griega “othonia” significa “lienzos” y no vendas, como se ha venido traduciendo. Así lo tradujo San Jerónimo en la versión Vulgata. Según el códice la expresión “lienzo” hacía referencia a toda una pieza o sábana. Cuando Juan habla de vendas usa la palabra griega propia “keirai” y sin embargo queda demostrado según el Códice Alexandrinus que los lienzos estaban allanados usando para ello el término griego “Keimena” que es más adecuado. Así pues nos encontramos ante un grave error de traducción que nos pueden hacer dudar sobre las piezas halladas en el sepulcro y sobre su posible definición, para subsanar este error y de la mano de los modernos (y más fiables) sistemas de traducción podemos afirmar que en el interior del sepulcro se hallaban una gran pieza de lino, un sudarium y posiblemente una estrecha pieza de lino cuya función como ya hemos referido anteriormente servía para mantener la mandíbula cerrada.

15. ¿Cómo se explica que los latigazos de los verdugos no se superpongan con ninguna otra marca de azotes en la Sábana Santa, tan expertos y “cuidadosos” fueron sus verdugos?

La postura forzada en la que quedó expuesto el torso para recibir el castigo , tubo que tener una inclinación extrema ya que las sogas de las manos quedaron atadas sobre un pequeño marmolillo de amarre de caballerías donde una argolla de metal la usaron a modo de anclaje y así evitar que se incorporara el reo dejando un amplio espacio corporal para recibir el castigo.

En teoría la flagelación a la que fue sometido el cuerpo torturado de Jesús tiene un reguero de golpes de (flagellum lorum) látigos de correas donde las puntas de estas quedaban reforzadas por unas dobles bolas de plomos en forma de pesas mancornadas. Por la forma en que las señales quedaron reflejadas en la Síndone el castigo se ejecutó de mano de dos verdugos que alternaban las sacudidas sincronizadas sobre el cuerpo completamente desnudo y despojado de todo elemento que pudiera frenar la embestida de cada latigazo. Lógicamente durante la recepción del castigo ese majestuoso y gigantesco cuerpo se fue desplomando por lo que el ángulo de incidencia entre los primeros golpes y los finales conforme se iba derrumbando este torso les cambiaba las zonas directas de contactos y eso dio a lugar de que no se repitieran los mismos contactos.

De todas formas, la exactitud en los golpes recibidos evitando dar de lleno en zonas mortales de necesidad, daba a entender que el castigo era consciente para causar el máximo dolor con el menor riesgo de muerte o pérdida de conciencia. Típica forma de castigar al estilo romano ( more romanorum) sin límites de golpes.

Un estudio realizado a la Síndone referente al castigo recibido el cuerpo impreso, determina que fueron más de cien golpes de tiras de cuero los que impactaron en el dorso y el pecho, muy metódicas y repartidas sistemáticamente para no colapsar ningún elemento mortal, incluso en piernas abdomen y testículos, este último hecho conlleva a modo de ejemplo que las tiras de cueros al no ser rígidas se abrazan al contorno del cuerpo hasta impactar las bolas o contrapesas en los sitios más recónditos de este hombre.

16. La imagen de la Sábana Santa fue retocada y no existe tal supuesta tridimensionalidad.

La pigmentación de los colores ya sean naturales o artificiales se pueden identificar cromáticamente, incluso con pequeñas muestras de un determinado color se puede saber por ejemplo “hasta el modelo de un coche”.

Si nos acercamos a los estudios realizados a la Sábana de Turín los investigadores Habernas y Stevenson determinan en un cuadro comparativo varias teorías sobre la formación de la imagen sobre el soporte que se representa y cual fue la sorpresa de estos señores cuando no pudieron determinar en ningún momento la naturaleza de dicha “pintura-impregnación” ya que la ausencia de estos pigmentos era total, no podían determinar espectográficamente la composición base de la posible pintura, tinte o polvo de color que pudiera haberse utilizado.

Cuando intentaron verificar basándose en los posibles e hipotéticos trazos de pincel que hubiera dejado el artista en cuestión al manipular su obra, descubrieron que no existían tales pinceladas e incluso que la profundidad de esos “trazos” no sobrepasaban en ningún momento las primeras fibras de la tela sin calar o marcar al resto, incluso sin traspasarla o ser visible por la otra cara.

Teóricamente en los años que se data la Sábana de Turín los artistas de la época nunca habían obtenido una imagen en negativo y fuera de lugar estaba que ninguno supiera como se podían contrastar los niveles dentro de una gran gama de matices de contrastes para que en años venideros se apareciera con una cámara de fotografía una imagen directa en positivo. Técnicamente podíamos catalogar de imposible que un artista tuviera la visión y el arte de plasmar a pincel una pintura inversa o en negativo.

Más complicado sería que esos mismos artistas descubrieran una técnica pictórica negativa y a su vez pensando en que al ser tratada por un ordenador mil años después se viera la tridimensionalidad volumétrica de esa obra pintada en relieve.

Hasta que no se utilizó el ordenador VP-8 para analizar los negativos buscando algún elemento reconocible de origen orgánico o químico, no se percataron los investigadores del STURP de la diferencia de altura entre píxeles que serían reglados mediante la introducción de una escala.

Cuando recogemos las teorías extremas derivadas de una posible vaporización química como base del resultado visible en la Sábana de Turín, tenemos un inconveniente técnico a la hora de desarrollar esa posibilidad. Si el resultado de esa imagen negativa se formara partiendo de vapores, estos como tales y atendiendo a una elevación considerable de la temperatura y su desplazamiento solo se hubiera obtenido la parte delantera y en su caso superior de la figura ya que el cuerpo al estar descansando sobre un lecho tales gases o vapores en su tendencia a elevarse desde el foco del desprendimiento gaseoso la parte trasera o inferior no tendría la misma penetración de la impresión resultante.

Una de las consecuencias más plausibles a la hora de catalogar dicha figura, es la impregnación térmica por efecto de un desprendimiento de energías no catalogadas hasta este momento, una radiación centralizada en un elemento en forma de cuerpo humano que por igual y dependiendo de las distintas distancias a la que se encontrara dicho cuerpo de la Sábana materializara en diversas tonalidades un elemento reconocible a modo de figura. El desplazamiento energético sería establecido en todas direcciones sin tener en cuenta muchas de las reglas a los que los humanos estamos muy habituados como por ejemplo la gravedad.

17. No hay certeza de que el grupo sanguíneo encontrado en la Sábana Santa sea realmente del grupo AB.

Los resultados de los diferentes experimentos y comprobaciones hematológicas que se hicieron sobre restos aparentemente sanguinolentos de la Sábana Santa dieron positivo en el test sanguíneo resultando un grupo hematológico como AB , de eso existe la certeza científica, ahondando en este particular debemos hacer constar que el color de las imágenes está distribuido uniformemente, con un contorno difuminado .En los bordes se confunde con el fondo de la tela. Si nos detenemos a analizar el rostro nos damos cuenta de que también son así. Falta el límite exacto de las órbitas, de la nariz , de las mejillas, del bigote ,del labio inferior, de la barba. Tienen, por el contrario, un contorno exacto de las heridas, las manchas de sangre y las equimosis cuando se encuentran en una región convexa del cuerpo que estuvo en contacto inmediato con el lienzo.La faz resulta estrecha también por quedar veladas las partes laterales de las mejillas. Los pómulos son bastante pronunciados y con ellos terminan la configuración lateral de la parte más alta del rostro. Los dos caracteres dan por resultado una cara un poco estrecha y aplanada. Las proporciones de las dos imágenes son naturales (anterior y posterior).

En todas las zonas del cuerpo se ven huellas de las lesiones producidas por instrumentos cortantes y de punta, o por instrumentos contundentes que producían rápidamente tumefacciones, heridas y derrames .De estas heridas brotó la sangre que posteriormente mancharía la Sábana con su rastro; de una herida abierta surge sangre ,de eso no cabe ninguna duda, con el paso del tiempo la sangre se ha oxidado y desnaturalizado perdiendo sus propiedades características ,quedando su presencia inequívoca en algún momento sobre el lienzo gracias a esas muestras o manchas aún patentes en la Sábana .No obstante hemos de anotar que la coagulación de la sangre tiende a cerrarse en gotas ovoidales de márgenes espesos cuando es inminente el fenómeno .Al comenzar la retracción del coagulo en “arroyos” todavía dinámicos el suero puede notarse igualmente. El fenómeno de coagulación se verifica en el tiempo normal de quince minutos y puede haber un aumento de tiempo si añade nueva sangre a la precedente en vías de coagulación. El fenómeno de retracción del coagulo se manifiesta siempre dentro de los límites normales de una a dos horas, incluso si el coagulo se produce con un retraso de la normal coagulación. El retraso de la coagulación de la sangre no perturba el normal desenvolvimiento de la retracción del coagulo. Respecto a los restantes coágulos de sangre que encontramos en la Sábana podemos decir que los sufrimientos mortales, largos esfuerzos musculares, traumas graves (flagelación y crucifixión), causaron un desequilibrio de ácidos y bases, déficit alcalósico descompensado, consiguiente acidosis y uremia genuina aguda, la cual determinó un aumento patológico del tiempo de coagulación. Esta debe de haberse iniciado al morir la víctima y la expresión del coagulo en los dos derrames del rostro a la hora undécima a juzgar por el momento en que permanecieron impresos los derrames del suero de la Sábana. Cuando se inició la retracción del coágulo en arroyuelos hemáticos, el suero pudo acusarse como en la rama inferior del mismo que proveniente de la vena frontal se cuajó en una arruga del Hombre del Síndone. La retracción del coágulo se verificó en un tiempo normal en un hombre sometido a una intensa tortura.

El Dr.Pier Luigi Baima Bollone recibió el encargo de realizar un estudio hematológico del pañolón teniendo como resultado el mismo grupo sanguíneo que el aparecido en la Sábana Santa de Turín, es decir, perteneciente al grupo AB, minoritario en Europa y mayoritario en la zona de Israel…Recientes estudios realizados en el laboratorio de criminología y biología forense de la Escuela de Medicina Legal de Madrid y por la Cátedra de Medicina Legal de Valencia (por el Dr. Villalaín y la Dra. Ramos) dieron como resultado la corroboración del tipo sanguíneo AB de las manchas. En dichos estudios no han dejado lugar a las dudas, las manchas halladas en el Sudario de Oviedo o Pañolón son de origen humano (se aplicaron los test de reacción Teichman variante Bertrán, reacción Stryzowsky variante Sardá,y reacción Lecha-Marzo reacción Guarino) .Al microscopio óptico se demostró la presencia de glóbulos rojos o hematíes siendo ratificada esta observación por los microscopios electrónicos realizados por los Dres. Pintado y Montero .

La procedencia de la sangre después de su completo análisis dio como resultado un posible origen resultante de muerte por edema pulmonar hemorrágico, curiosamente análogo al lienzo de Turín… Las diferentes pruebas realizadas también demostraron que hay manchas que se trataban de sangre vital con capacidad de coagulación y que la sangre de un cadáver no coagula en las muertes violentas asfícticas .También se encontraron restos de un suero producto del edema causante de la muerte, de aquí podemos deducir que en un primer momento la sangre brotó estando el cuerpo en posición vertical ,suspendido en la cruz y con la cabeza reclinada hacia el lado derecho como constatan las manchas que hacen que en el lóbulo derecho sean más densas, 60 minutos después sería descendido de la cruz e inclinado boca abajo, haciendo que la sangre y el suero pulmonar brotaran nuevamente por la nariz y la boca. La disposición de las manchas de sangre demuestran que el Pañolón de Oviedo se colocó posiblemente a modo de “cono” cubriendo totalmente la cabeza del ajusticiado, siendo compatible con un casco de espinas y coincidiendo con el arco formado por esta y los objetos punzantes que se clavaron en el cuero cabelludo del reo formando múltiples regueros de sangre y orificios en el paño. La persona “portadora” del paño, por los rastros de sangre, era adulto, con larga cabellera y barbado. La boca en el momento de aplicar el paño sobre su cabeza estaba casi cerrada, la nariz aplastada y desviada hacia la derecha ,producto de un golpe o por la presión y torsión del paño inicialmente. La zona suboccipital presenta manchas que se corresponden a heridas punzantes y cabeza, cuello y espalda se hallaban manchados de sangre cuando fue envuelto en el paño.

Un dato que juega a favor del uso “murtuorio” del Sudario de Oviedo es que la Ley judía obliga a tapar la cabeza del ajusticiado cuando este se hallaba deformado, y evidentemente, según estudios, la cara de Jesús de Nazaret se encontraba manifiestamente deformada al ser descendido de la cruz.

Como se puede desprender de este rápido análisis , en ambas reliquias encontramos el mismo grupo sanguíneo que teóricamente tenía el Hombre de la Sábana Santa, lo cual nos da una certeza de que los restos de hematíes encontrados en ambas reliquias pertenecen al grupo AB, minoritario en Europa y más usual en la étnia judía.

18. Ningún cuerpo humano puede generar ninguna reacción atómica o nuclear que originara la efecto en un lienzo y una gran cantidad de pruebas que reafirman estos mismo.

Efectivamente, ningún cuerpo humano, tras su fallecimiento, puede llegar a generar ningún tipo de energía y menos aún con la capacidad de sobreimpresionar o quemar un lienzo funerario y dejar las muestras o huellas que se tienen en la Sábana Santa, oficialmente es imposible.

Se han realizado diferentes pruebas sobre cadáveres y se han tratado de reproducir las condiciones que muestra la Sábana Santa, los resultados han sido negativos ya que debe mostrar también tridimensionalidad, comportarse como un negativo fotográfico, etc…

19. En los primeros siglos de dominación romana hubo una gran cantidad de ajusticiados condenados a la crucifixión ,¿por qué este cuerpo tiene que ser el de Cristo y no el de cualquier “malhechor” de la época ,incluso del medievo?

Es una buena pregunta, la respuesta es que no se tiene la certeza que el cuerpo que muestra la Sábana Santa sea el de Jesucristo pero las matemáticas, las probabilidades, nos dicen que por el alto índice de concordancia se trata de Jesucristo o de su representación: una persona que fue coronada con un casco de espinas, que fue cruelmente azotado, que sufrió un golpe en la nariz y pómulo, un lanzazo en el costado del que brotó “agua y sangre”, que fue crucificado clavándosele por las muñecas y pies… Que se tiene constancia escrita de esta Pasión y muerte. Las probabilidades que sea la figura de Jesucristo nos dicen que son casi un billón contra una, en el más optimista de los casos.

20. El cuerpo frontal no tiene la misma medida que el cuerpo dorsal.

Ambas imágenes no tienen la misma medida por una simple cuestión de proyección y postura, llevada a la práctica las compensaciones de la proyección el cuerpo tendría una medida uniforme.

21. Es mentira que la sangre pueda seguir fluyendo de un cuerpo muerto tal y como pretende hacernos creer la representación de la Sábana Santa.

La sangre no fluye en un cuerpo sin vida pero si hay regueros de sangre que se coagularon dejando un rastro y que posteriormente al ser cubierto el cuerpo con la Sábana dejaron su huella en la misma.

Hay investigadores quienes plantean una pregunta aún más inquietante: ¿y si no hubiera muerto en la Cruz? …

22. El cuerpo tiene una extraña expresión para un ser que acaba de ser ajusticiado en tamaño castigo y muerte.

Realmente, ¿quién puede evaluar la expresión de una persona fallecida? Las expresiones faciales pueden ser variadas y en el caso del hombre de la Sábana Santa su expresión es de serenidad. Tras la muerte los músculos se suelen relajar.

23. El cabello tiene una caída anormal y poco realista.

Posiblemente debido a la mentonera que le colocó para mantener la boca cerrada y evitar así la emanación de fluidos corporales, es por ello por lo que aparece elevado el cabello.

24. Un judío jamás hubiera guardado la mortaja de un muerto, lo prohíbe su religión.

Es cierto que ningún judío hubiera osado jamás mantener o guardar una mortaja de un ajusticiado o un muerto ya que contraviene la Ley Judía, esto hubiera sido un delito muy grave y un atentado a sus propias creencias y religión, aparte de ello en la Sábana no se vería marcas notorias o visibles lo cual haría del lienzo un “Sudario” casi de escaso valor…sin embargo Jesús de Nazaret tenía otros muchos seguidores no judíos para los que guardar la mortaja de Cristo no contravenía ninguna Ley o creencia religiosa y es precisamente en este punto donde se cree que un seguidor griego fue el que guardo con celo la reliquia salvaguardando la de un pérdida.

25. ¿Quién está representado en la Sábana Santa?¿Es Jesucristo?

La Ciencia nos dice que debió ser un hombre extraordinario sin entrar en juicios de valor sobre su identidad. Su fisionomía, sus medidas, su porte… La Fe nos dice que es un Hombre excepcional, identificándolo con la figura de Jesús de Nazaret, sea como fuere se trata de alguien que sufrió la Pasión descrita en los Evangelios, en su misma época y con las mismas características… Quizás la respuesta esté en el corazón de cada uno de nosotros…

  • © “La Sábana Santa”, Abadir Ediciones/Ed.Guadalturia (2012), José Manuel García Bautista

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